jueves, 18 de julio de 2013

ESCALANDO LA ESPECIE


Un crepúsculo olvidado.

Risas que duermen en el eco.

Vertientes que conducen al principio del fin.

Vestigios de escenas pasadas.

Un escenario vacío.

Actúo porque actuar es vivir.

Diagramas de mi propia existencia.

Un cajón de recuerdos maltrechos.

Muerte a la muerte.

Se abre el umbral de las almas.

Me miro en este espejo vacío.

Escapismo de mi último reflejo.

La calles hoy gritan su nombre.

Mi piel he mudado mil veces.

Las lunas conocen mis pasos.

El sol fue presentado a mis sombras.

Hoy duele la vida.

Sí, duele más que ayer.

Lastima el correr de los tiempos.

Un ser que por nadie espera.

Llueve un mar de agonías.

Un mar sobre este cielo callado.

Los dioses se agrupan.

Observan el girar de la Tierra.

Multitud de profecías dirigen el mundo.

Calendarios que presagian los cambios.

Un mundo astral que viene a nosotros.

Solsticio que dura por siempre.

Soliloquio de mis voces errantes.

Se pierde un paso en la arena.

Se halla sobre cristales de agua.

Un fin para un nuevo comienzo.

Una era de nueva existencia.

Solo queda una escalada de especies.

La vida de una muerte anunciada.


4 comentarios:

  1. Hay días que todo duele, hasta respirar es agonía. Tú, escribiste. Tuviste el valor de extirpar el dolor y observarlo, mientras, otra vez te deslizabas por el abismo...
    Un abrazo querido Antonino.

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  2. Hola, llego hasta tu sitio por intermedio del blog de Taty, y si me permites me quedo para seguir tus publicaciones.
    Te dejo un fuerte abrazo desde Uruguay!

    Hoy duele la vida bajo un manto de lluvia en agonía
    mis pasos se pierden bajo los cristales del agua...

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