martes, 11 de agosto de 2015

ENTRE EL GRIS Y EL NEGRO



Hay cierta oscuridad en la poesía peruana que he leído. Mis recuerdos de los versos de Vallejo se mueven entre el gris y el negro. Blanca Varela tiene una voz durísima, una forma de enfrentar la realidad que es más que una meditación. Parece un grito descarnado. Lo mismo me pasa con Victoria Guerrero. Ella tiene una manera particular de mirar la muerte. En el fondo de su alma hay una mirada de ojos fijos y una manera dulcemente oscura de hablar con la muerte. La partida de la hermana tiene rasgo de símbolo. Lo mismo sentí al leer Gris. Hay una oscuridad que nace de la expresión. Está esa joven que se teje en la periferia, están esos labios que pueden ser siniestros al cerrarse sobre nosotros o al asomar la mirada del extinto. Cuando leemos “Gestos de labios que pueden ser siniestros en la noche” vemos el claroscuro ondular de la petit mort… ese momento que nos hace eternos, pero también vulnerables. Ese momento que hasta los ángeles envidian. En "Otra vez decapitación y comprar una corana" la joven esconde dentro de sí todo lo que le es precioso como si de esta forma pudiera defenderse de las hienas y hasta tal vez de sí misma. Defenderse del error de haber creído. Pienso en la concepción del espacio sagrado y creo que no es la iglesia sino la conciencia quien debe sacralizar los lugares. Darnos un lugar de paz. Obvio que la religión no puede. Tal vez la conciencia, el hacernos conscientes sí pueda darnos paz y de paso sacralizarnos la dignidad. Creo que las letras de Paolo Astorga se escribieron para leerse en soledad, paladeando cada palabra. Pienso que es una poesía para reflexionar. Poemas cargados de significados diversos. 

Aquí algunos poemas:

Gestos de labios que pueden ser siniestros en la noche

Ponte tu triste calavera pronto
que ya va a amanecer
y aún nos falta lo más dulce
de este resucitar incierto que apedrea las ventanas del silencio
la sangre vacía que aún no me es creída
pero que existe como existen tus pechos
que siguen pacientes esperando a que el mundo despierte
para llegar a su máxima e impúdica belleza
o por lo menos
ser el signo de un ojo que abandona el espejo
y se hace eterno
como eterno se hace el tiempo
buscando en tu cuerpo la realidad que ahora niega el lamento
que has apartado por un instante de tu memoria
para confundirte con la plenitud que nace a través de la nueva luz
o acaso
de la máscara que asecha a tu inocencia
mientras los ángeles pierden su oportunidad
de llamarte por tu nombre
cogen la misma antorcha de todos los días
y se prenden fuego
en el exilio.

Canción del extinto

Rehúye y divaga
entre sangre sinfónica
entre palabras de tierra infértil
porque el mundo es el significado de lo que nunca queremos
la miseria de no pronunciar nada
y seguir fiel a nuestro cuerpo que rehúye y rehúye
atemorizado por la angustia de intentos de sufrir
el sueño profundo en la hecatombe de la rabia
y el retumbar de tambores malditos
otra vez sobre la voluptuosidad de tus deseos
cuando te atreves a estallar y te desnudas
cuando te desnudas y hartas el espacio
con tu piel inundada de estatuas prohibidas
antigua arcilla de parapléjicas memorias
la soledad es esto que nos va combando
lo que rehúye y divaga y rehúye
todo el dolor como la máscara de la máscara quemada
que llevamos antes de ser decapitados
ante la pantomima
de los amantes puliendo su ceniza
para la próxima tragedia.

¿Qué puede hacer un murmullo sobre el abismo?

Todo se lentifica 
adquirimos un cuerpo indolente
nos hastiamos de los abrazos, de los objetos deseados
bebemos fuego blanco y viciamos las palabras con ruegos
atendemos un teléfono que nunca suena
vivimos como insultando 
ardemos en una hoguera de presagios
y aun así
la agonía nos excita
a cumplir con la vida
a arrancarle la virginidad a la luz 
y hacerla más pura 
eternamente pura
entre ladridos de perros
y voces que no dicen nada
sobre la aglutinada soledad
que nos seduce con su máscara de espinas
un murmullo de bocas retornando de su ahogo
compás de buitres cansados
y la ineficacia de mi canto
que ya no puede ser
ni la más débil
insinuación hacia la muerte.  

1 comentario:

  1. Interesantes poemas querida Lynette. Me ha gustado especialmente "Canción del extinto" y del tercer poema rescato el verso "a arrancarle la virginidad a la luz y hacerla más pura".
    Abrazos poeta.

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